Esta semana vivimos en la EMAO una jornada distinta de las habituales del taller: estudiantes, docentes y vecinos nos juntamos para fabricar cuchas de madera destinadas a perros callejeros de la ciudad.
La consigna era simple: cada clavo y cada tabla contributian a levantar un refugio. Pero lo que se construyo en la jornada fue mas que casitas: fue encuentro, solidaridad y aprendizaje compartido. Los alumnos pusieron en practica los conocimientos tecnicos del taller en un acto concreto de compromiso social.
Las cuchas se entregaron a organizaciones y vecinos que cuidan animales en situacion de calle. Ver salir del taller un objeto util para la comunidad refuerza la idea de que la formacion tecnica tambien puede ser una herramienta de transformacion social.
Dejo esta jornada anotada como una de las actividades que mejor representan lo que queremos que sea la EMAO: un espacio de union, accion y formacion con sentido.
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